jueves, 27 de septiembre de 2012

Huellas de pisadas

Un amigo me ha contado una historia que no tiene porqué ser verdad, pero da gran consuelo y quizá serenidad, y te la cuento a ti lector por si te pudiera ayudar, o para que se lo cuentes a otros que en algún momento tengan pesar.

Un hombre al atravesar la puerta de la muerte, que todos atravesaremos (esto sí que es real), se encuentra de cara a Dios en su juicio particular.
Dios le presenta su vida como si de un paseo por la playa se  tratara y en aquella arena blanca y fina se ven señaladas las huellas de dos caminantes que pasean al mismo ritmo.


El hombre pregunta a Dios: ¿de quién son las huellas?

Son las tuyas y las mías cuando viviste a mi lado.

En un momento desaparecieron unas huellas quedando sólo las de unas pisadas. Y el hombre le dijo a Dios con una cierta amargura:

¿Ves? me dejaste sólo cuando mayores eras las dificultades, durante esa enfermedad, cuando estuve sin trabajo, cuando perdí a mis seres queridos, cuando sufrí por mil cosas.

 Dios con una sonrisa dulcísima en sus labios le contestó:
  
"Escucha bien, hijo mío, 
comprendo tu confusión.
Siempre te amé y te amaré, 
y en tus horas de dolor 
siempre a tu lado estaré 
para mostrarte Mi Amor.
Mas si ves solo dos huellas
en la arena al caminar,
y no ves las otras dos
que se debieran notar,
es que en tu hora afligida,
cuando flaquean tus pasos,
no hay huellas de tus pisadas
porque te llevo en Mis brazos".
 
(Anónimo)

7 comentarios:

piKa-pic dijo...

Precioso. Tengo el vello de punta... Gracias!

yo misma dijo...

Siempre me ha encantado esta historia.
Mil gracias por recordármela.
Besos!

Irene (Hoy tengo clase) dijo...

Olé! Si más.
Besos y gracias por comentarme siempre.

Mi Cucolinet dijo...

Te he conocido por Yo misma y me gusta mucho el Blog :). La historia no la conocía y es ¡¡¡Preciosa!!!, Gracias por compartirla!!!.

Besotes!!!.

Zuly dijo...

¡Hermosa reflexión!
Gracias por tu comentario.
Saludos,
Zuly Castillo U.
COSTA RICA

elpuntodelola dijo...

Precioso, no conocía la historia. Besitos

Pilar dijo...

Preciosa historia, yo ya la conocía poque me la enviaron en una felicitación :)

gracias por las palabras, me alegro que te guste el cambio del blog

un beso y feliz domingo