La semana pasada quedamos para cenar: "jueves, 21:30 cena en Taller de la Hamburguesa" (Me muero de ilusión, tengo unas ganas locas de conocer ese restaurante).
Llego con un pequeño retraso y... cambio de planes, ya no apetece hamburguesa. Buscamos alternativas, que las hay y muchas. Nos paramos en Café Pino, con una carta estupenda, unos platos inmensos (dos para tres y vas que chutas) riquísimos.
¿Qué os sugiero? Los MOLLETES DE HAMBURGUESA, la ENSALADA DE POLLO Y MANZANA y las CROQUETAS CASERAS.
Y además de cena, mucha conversación, risas con lo que le pasó a M en la consulta del médico, altos pensamientos con "la tormenta solar" que se nos avecina y de la que habló largo y tendido V, ilusión programando un viaje para noviembre a Portugal...
Nos despedimos a la 01:20 de la noche o del día siguiente... y merece la pena acostarse tarde después de un rato tal agradable.
¿Cuándo nos volvemos a ver?
