Hace dos días me levanté con el firme propósito de quitar pañales a dos de mis hijas. Tengo actualmente a cuatro que los usan y creo que por edad dos de ellas deberían haberlo dejado hace tiempo. De hecho a una de ellas se lo quité el año pasado y volvimos a las andadas porque empezó sin piedad a mojar la cama a diario. Entonces, estaba algo sobrepasada, embarazada y con ninguna gana de poner una y otra lavadora con ropa de cama. En invierno la ropa tarda más en secarse y se me acumulan lavadoras y me quedo sin sabanas de cambio y ni contar de los empapadores o muletones, como los llama mi madre, que son habas contadas. Mea culpa.
Ya no lo usan durante el día, por supuesto, pero otra cosa es la noche, larga y oscura, para que ellas se atrevieran a levantarse de la cama para ir al baño. Claro está que se levantan hasta la vera de tu cama para decirte al oído, y despertarte con sobresalto, que quieren agua. "Pués ve al baño y bebe con el vaso que he dejado allí para eso". Y lo hacen. Pero lo que es levantarse por ganas de pis, nada de nada. Y claro, "cama mojada".
Ese mismo día en la oficina pude leer un artículo en prensa sobre ¿cuál es el mejor momento para quitar el pañal? ¡Qué casualidad! La verdad es que no me dijo nada que no supiera pero me recordó que en cada niño es distinto el proceso, debe ser paulatina su retirada y hay que tener toneladas de paciencia, fregona en mano.
Hoy es el segundo día que la cama está seca. ¡Estas son mis chicas!
¿Qué te recomiendo sobre este tema? No lo intentes antes de los dos años. En verano mejor que en invierno, el frio no ayuda nada. Di al niño que como ya es mayor mamá le pondrá en "su orinal" (rojo, verde, amarillo, de pato, oso...) para que haga pis. Empieza llevándolo al baño cada dos horas máximo, cuando todavía lleva pañal y después de unos días quítale el pañal durante el día, no en los ratos de siesta y noche. Eso ya llegará más adelante. Muchas veces es el mismo niño el que pide que se lo quites por que ya se siente mayor.
Las deposiciones suele costarles más controlar. Ponle en el orinal después de las comidas, y deja que vea un cuento atractivo, a mis hijos eso les mantenía un rato sentados. El organísmo se hace sus horarios para todo.
Es posible que empieces fenomenal pero que tenga algún retroceso, ya te he contado de los míos, pero no te vengas abajo. Y si te vienes abajo, tampoco importa. Vuelve a empezar con
mucha paciencia y "fregona en mano".
¡Animo! Cuéntame tu experiencia.