Lo tenía claro y no se porqué (espero no haber metido la pata). Estaba segura que en mi próximo embarazo tendría una niña, una tontería, porque no se puede saber algo que todavía no ha ocurrido.
Pero ¡cómo son las cosas!, han podido ver en esta última ecografía - en las anteriores parecía que jugaba al fútbol y no se dejaba ver - que el bebé que se está gestando es una fémina, con lo que ya serán 8 en casa y la madre que las parió.
Mayoría aplastante y no superable (la naturaleza es sabia y a mi no me quedan años ni fuerzas, aunque sí ganas) de mujeres frente a hombres.
Desde que dimos la noticia del embarazo los niños querían un chico; por aquello de mejorar las marcas, no colapsar el dormitorio de niñas, tener más espacio a fin de cuentas.
Y yo desde ese momento les intentaba dar razones (las mías) de lo genial de que fuera niña (estaba muy segura de que era niña, cosas de bruja): amortizamos cantidad de vestidos que tenemos, la peque en la actualidad tendrá una compi (sin fundamento, todos son compis de juegos, alegrías y desgracias).
Pero no, ellas alegaban la falta de espacio como la causa de más peso por la que debía ser chico: " donde duermen 3 cabe otro; donde duermen 6 ya no cabe la 7ª y mucho menos una 8ª" (tenemos a la última en el dormitorio marital)
Está claro: hay un problema de espacio y hay que buscar solución.
Propongo: sin conocer el espacio con el que cuento en mi casa, me encantaría recibir de mis lectores ideas en lo referente a
la economía del espacio.
¿Cómo sacar partido a un armario para 8?
¿Posicionamiento de 8 camas en un dormitorio, con espacio limitado?
Espero vuestras sugerencias