En septiembre ya se sabe, hay días que luce un sol esplendido y otros que amanece lloviendo. Bajan las temperaturas y los días de piscina y playa van siendo cada vez menos. Y los niños de momento siguen de vacaciones, eternas vacaciones.
Y si llueve ¿qué hago con los niños?. Parece que el mal tiempo nos sorprende sin saber que hacer. Estos mismos días en invierno nos parecen lo más normal, y salimos y entramos en casa como si no pasara nada. Pero la lluvia y el fresquito en septiembre nos asustan y nos quedamos en casa viéndolas venir.
Pues hoy damos algunas ideas para que estos días nada piscineros se nos pasen en casa sin agobios y con mucha diversión.
Aprovechando que estamos en campaña de compra de libros y material deberías hacerte con algo de material de plástica y manualidades, para tener en casa para los días de encierro.
Me gusta comprar en Dideco, porque tiene muchísimas cosas y siempre encuentro lo que quiero y además hacen descuentos muy considerables a las familias numerosas. Unos lapiceros de colores, rotuladores, ceras duras y las blandas como plastidecor, cartulinas de colores (las venden de tamaño folio de 10 en 10 encuadernadas), papel charol y de seda, hojas blancas, tijeras (de punta redonda), barra de pegamento, plastilinas ( las que me gustan son de la marca Play Doh - ya hablaremos otro día de ellas), y lo que se te ocurra,... macarrones, piedras, las conchas de la playa, botones de madera... y es que hay cantidad de cosas que podríamos utilizar. Pero centrémonos.
Como en casa hay muchos niños tengo un montón de estas cosas de las que os hablo, las guardo en un armario del aparador del comedor y los niños saben que ese es el armario del material que nadie puede abrir sin mi permiso, son mis tesoros y yo los administro, sino esto sería una juerga.
Lo que no me gusta nada son las pinturas de pincel, o de dedos, tipo tempera. No puedo con ellas porque el destrozo suele ser monumental, y lo que todos queremos es que los niños estén entretenidos y nosotras felices.
¿Y qué hago con tantas cosas?
1º Concurso de dibujos (al menos tiene que haber 3 niños sino no existe emoción), usando lápiz de color, rotu o cera, sólo uno. Pero déjales que ellos elijan. Acompáñalos cuando empiecen las actividades, dándoles alguna idea, o marcando el tema de los dibujos, o déjales el dibujo libre. Luego tiene que haber votaciones y premios para los mejores. Al más creativo, a la mejor técnica utilizada, al más detallista y al más abstracto, todos tiene premio, el ORO se lo lleva el que mejor lo pasa.
2º Hacemos un colage con trozos de charol. Haz tu la base del dibujo sobre el que los niños deben poner los papeles, que sea un dibujo sencillo y de tamaño grande, sin demasiados detalles, eso les complicaría. Ellos deben recortar los trozos de papel de colores, no muy grandes y luego deben elegir donde poner cada papel, pondrán pegamento y crearán su composición.
3º Prepara un folio con figuras poligonales, unas dentro de otras, para que cada niño con las ceras duras (ayuda a las destrezas y motricidad fina) lo coloree usando una sola gama de colores, o sólo colores fríos,... así aprenderán también la composición de los colores.
Pero no olvides que cualquier actividad que les facilites a tus hijos deberá estar supervisada en mayor o menor medida por ti u otro adulto, que les ayude con ideas y les vaya guiando.
Hay cantidad de cosas que podéis hacer con ellos, estos son sólo unos ejemplos de lo que podemos hacer con lápiz y papel.
Y a la hora de los premios...
¿Cual elijo como el mejor?
"Luz en el parque"
"La tierra y el cielo"
"Un mundo de colores a rayas"
"Bodegón"
"Niña de paseo"
Que siempre haya más premios que niños, así no tendrás problema.
Otro día hablaremos de más.